“Quien comprende también ama, observa, ve…
Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa
más grande es el amor…
Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las fresas
nada sabe acerca de las uvas» PARACELSO
Ella llegó a mi vida como una ráfaga de viento, ese viento que te despeina y que te obliga a agarrarte el cabello una y otra vez para poder ver el horizonte. Llegó para enseñarme su mundo, para invitarme a pasear por él y entender que “no hay uno único”.
Llegó regalándome unas gafas nuevas para poder ver todo de otro color, con otra textura, con otra intensidad, con otra música… Me costó entender al principio, a pesar de ser una mujer de hoy, que no sabía casi nada de este mundo, su mundo.
Frases como “están en su mundo’’ son despectivas y dañinas, ya que minimizan la experiencia de la persona autista y su capacidad de interactuar con el mundo exterior. Sugieren de forma errónea que no están presentes o no pueden participar en la realidad compartida. Cambiar esa mirada y reconocer el valor y las perspectivas únicas de todas las personas nos ayuda a construir una sociedad más justa y diversa.
Hoy, 2 de abril, es el Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo. Una jornada dedicada a aumentar la conciencia y comprensión sobre esta condición y reafirmar todos sus derechos fundamentales.
Aunque sea una batalla de cada día hoy es un buen momento para reflexionar sobre la importancia de informarse y ser consciente acerca del autismo, y para apostar por la igualdad y la inclusión.
El reconocimiento de la diversidad es fundamental para construir una sociedad más justa y empática, donde todas las personas, independientemente de sus diferencias, competencias y habilidades, tengan la oportunidad de desarrollarse plenamente y ser valoradas, y no estigmatizadas, por su singularidad. Es importante, llegados a este punto, hablar de neurodiversidad. Y… ¿de qué hablamos cuando usamos ese término? La neurodiversidad abarca a todas las personas, ya que cada cerebro es único. Sin embargo, el término se usa especialmente para referirse a aquellos con condiciones como:
✅ Autismo (TEA).
✅ TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad).
✅ Dislexia, dispraxia, discalculia.
✅ Altas capacidades intelectuales.
En lugar de enfocarse en «curar» estas diferencias, el enfoque neurodivergente busca crear entornos accesibles e inclusivos para que cada persona pueda desarrollar todo su potencial.
Por eso, en lugar de considerar al Trastorno del Espectro Autista (TEA) como «trastornos» que deben ser corregidos, la neurodiversidad promueve la idea de que estas variaciones son parte natural de la diversidad humana.
El TEA es una forma de neurodivergencia. Las personas autistas procesan la información, la comunicación y las interacciones sociales de manera diferente. ¿Quién no se acuerda de Albert Einstein, Greta Thunberg o Steve Jobs internacionalmente conocidos? Son ejemplos que pueden ayudarnos a entender este concepto.
Algunas características incluyen:
👀 Diferente manera de procesar estímulos sensoriales.
🗣 Diferencias en la comunicación social.
🔄 Intereses intensos y rutinas estructuradas.
🎵 Sensibilidad sensorial aumentada o reducida.
La neurodiversidad no hablará tanto como una serie de síntomas, sino como formas distintas de ser y estar en el mundo.
Tenemos que caminar juntos hacia una sociedad más inclusiva, una sociedad donde las diferencias sean fuente de riqueza. La diversidad nos enriquece y la inclusión nos fortalece. Un mundo hacia el que todos debemos caminar, para que la sociedad sea más inclusiva, para que las diferencias sean una fuente de riqueza. Un mundo donde cabe la posibilidad de despeinarte, donde ponemos esas gafas especiales que te permitan ver que es de todos y para todos.
¿Cómo podemos apoyar todos estos procesos sociales?
✅ Adaptando entornos en lugar de forzar la «normalización».
✅ Respetando diferentes formas de comunicación y socialización.
✅ Fomentando la educación inclusiva y el empleo accesible.
✅ Eliminando estigmas y promoviendo la aceptación.
En este contexto, la educación y la sensibilización juegan un papel fundamental en la promoción de la
igualdad y el respeto hacia las personas autistas, fomentando así la construcción de comunidades más inclusivas.
“En la travesía del autismo, descubrimos
que el amor y la constancia son las fuerzas más poderosas para superar cualquier desafío”. Anónimo
Y en esas nos debemos situar, en amar, en ser constantes y en seguir soñando que todo es posible. Por eso necesitamos personas como ella, que puso mi forma de entender el TEA patas arriba. Gracias por permitirme aprender tanto sobre tu mundo.
María Ángeles Pavón
Docente del colegio María Auxiliadora de Salesianas en San Vicente – Sevilla