Este post está dedicado a los padres que como yo tienen un hijo con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), pero también a toda la sociedad. Cada vez estoy más convencida de que sola no puedo ayudar a mi hijo, necesito de “todos”: familia, colegio, profesores, hermanos, amigos, compañeros…

Hace unos días una buena amiga me informó sobre un vídeo interactivo que habla de Mario, un niño de 6 años que padece TDAH. Se titula “Las vidas de Mario” y me gustaría compartirlo con todos los que leen este blog. El argumento es muy simple: “todos somos parte del TDAH y todos podemos hacer mucho por estos niños”. Se trata de una campaña cuya finalidad es concienciar a la población de la necesidad de conocer este trastorno (que hoy afecta a más de un 4% de la población en España) y sensibilizarla para que entre todos logremos que desarrollen al máximo sus capacidades, se integren en la sociedad y sean lo más felices posibles.

Cuando hace tres años los profesionales pusieron nombre a la dificultad que tenía mi hijo, respiré y pensé: “mi hijo no es raro, es solo cuestión de entenderlo”. Me compré libros, busqué en internet, solicité información, me apunté a charlas de orientación… pero me olvidé de lo más importante: si es difícil para mí, más lo es para mi hijo. Es en él en el que tengo que pensar. En cómo se siente, cómo se enfrenta a su dificultad y cómo la entiende su entorno. Por eso no vale con que yo cambie, mi hijo Diego, al igual que Mario, Lucas, Laura o Sergio, necesitan de la comprensión y el compromiso de todos los que forman parte de su vida.

Soy consciente de que es difícil. Es complicado comprender sus despistes, su impulsividad, sus problemas de aprendizaje a pesar de sus buenas capacidades, sus olvidos, su dificultad para asumir reglas o cumplir instrucciones… lo sé y a mí también me desespera y me cuesta entender que no lo hace por fastidiar, pero todas estas cosas tengo, “tenemos”, que ponerlas en un segundo plano si queremos sacar lo mejor de estos niños porque, aunque suele considerarse un problema asociado a la infancia, más del 66% de los niños con este trastorno siguen mostrando síntomas en la adolescencia y vida adulta (aproximadamente un 50%).

En el vídeo se ve muy bien cómo el apoyo del entorno es fundamental y cómo un cambio de actitud que pasa de “recriminar” a “comprender”, puede ser vital para su futuro como adulto. Estoy de acuerdo: todos podemos hacer mucho, pero desde aquí quisiera hacer una petición especial al profesorado. Para mí es fundamental que todos los docentes, desde Infantil a Bachillerato, conozcan el TDAH, que reciban información y formación de calidad sobre este trastorno. Solo si lo conocen lo pueden detectar y pueden actuar.

En cualquier caso, soy consciente de que lo que estoy pidiendo requiere un esfuerzo y, por supuesto, creo firmemente que este trabajo de los docentes tiene que ir de la mano con el de los padres. El seguimiento continuo y cercano y una buena coordinación entre familia, centro y personal sanitario es fundamental. Hace 20 años seguramente muchos maestros han tenido en sus aulas alumnos con estas características, pero no se le había puesto nombre. Hoy el TDAH es una realidad en las aulas. De ahí la importancia de la formación a padres y educadores.

Muchas veces me siento culpable, perdida, preocupada, angustiada porque las dificultades cotidianas son constantes, pero sé que no puedo tirar la toalla, que educar es sembrar y que con el tiempo este esfuerzo dará frutos. Gracias a esta campaña me siento más optimista y, quizá, menos sola. El TDAH no es solo cosa de Mario, de Diego, de Lucas,  de Laura, de Sergio… como dice el vídeo: “Tu apoyo es parte de la solución”. Si te he convencido cuéntaselo a todo el mundo y comparte este vídeo (www.lasvidasdemario.com). Estos niños te lo agradecerán, y yo también.

Eva Díaz
@evadiazfer

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